Caguanapamba y Sisid, sectores de los cantones El Tambo y Cañar, respectivamente, son dos de las diez comunidades que reciben la asistencia internacional. Se trata de potenciar desde el 2020 la producción de leche y la crianza de alpacas, cuya lana sirve como materia prima para confeccionar prendas.
Estas comunas, ubicadas sobre los 3.400 m.s.n.m y en los límites de los dos cantones, suman 10.200 hectáreas (ha.) de territorio. La población asciende a 1.500 familias.
Demarcación de territorio
Su territorio lo han demarcado con fines de conservación. Es así como 2.000 ha. sirven para producción y vivienda; 1.700, para producción netamente agropecuaria; y 7.200 ha. para preservar los páramos.
Carmelo Caguana, coordinador de la Unidad Técnica de las comunidades Caguanapamba y Sisid, expresó a diario El Mercurio que, se estableció un plan de gestión comunitario con el GIZ. El plan, que incluyó a instituciones gubernamentales para implementar los proyectos, concluirá en el 2024.
En Caguanapamba se trabaja, por ejemplo, en la construcción de corrales para separar a las alpacas por su género. Así se controlará su reproducción, además de identificar la lana de mejor calidad.
Construcción de centros de acopio
Igualmente, la comuna adquirió un predio para gestionar la construcción de un centro de acopio de leche ante instituciones públicas. Mientras esto se concrete, se trabaja con el apoyo del GIZ en el cultivo de pastos certificados con el afán de que pronto lo consuman el ganado para mejorar la calidad y cantidad de la leche.
En Sisid se fortifica el trabajo de un centro de acopio que construyó la comunidad hace unos seis años y que entró en funcionamiento hace un año y medio con el respaldo de instituciones como el GAD Provincial y la Municipalidad del Cañar. El centro recibe al día unos 5.000 litros de leche que se comercializa mayoritariamente a la empresa Nutri.
Manuel Quito, administrador de la Asociación de Producción Ganadera Sisid y responsable del centro de acopio, cree que las capacitaciones técnicas, giras de observación y entrega de insumos para laboratorio y proveedores realizadas por el GIZ han permitido mejorar la calidad de la leche.