El encargado de esta formación como expositor será Mario Lapo Maza, especialista en cultivos de hortalizas y frutales. La actividad se desarrollará luego de los buenos resultados del sembrío de la guanábana y pitahaya en la región Costa (Guayas-Manabí).
Desde hace dos años, aprovechando los valles cálidos que tiene la provincia de Loja, principalmente Paltas, llevan adelante este proyecto de sembrío con buenos resultados. “Estas tierras son bondadosas y no han sido explotadas en el sector agrícola, por lo que la meta es que próximamente Loja sea la pionera en esta área”, dijo a diario La Hora Loja.
Parcelas demostrativas
Producto del trabajo de dos años en Paltas cuentan con 15 parcelas demostrativas de guanábana y pitahaya. “Este tiempo ha servido como prueba. Se inició con los primeros agricultores, quienes confiaron en el proyecto, pero cada vez hay más personas que se han interesado en el sembrío. Uno de los requerimientos es que el clima sea cálido, cuenten con agua y los agricultores tengan las ganas de cuidar, mantener y estar pendientes de los sembríos”, relató.
En estos primeros dos años, ya se han dado las primeras cosechas, por lo que el siguiente paso es buscar el mercado de la fruta, pero en otros países.
El trabajo ha sido constante, cada dos y tres meses realizan capacitaciones sobre el comportamiento de los sembríos, principalmente sobre el distanciamiento de siembra, labores de poda, fertilización, control de plagas, enfermedades y la polinización que es lo fundamental.
Masificar cultivos
Señaló que la idea es aprovechar los suelos y no quedarse solo con los sembríos del maíz, arroz, yuca, café y el maní propios de la provincia, sino masificar los cultivos con nuevos productos como guanábana y pitahaya, y semillas que en un futuro serán el primer eje de la economía de los agricultores.
“A lo mejor pueda haber producción en Macará, Zapotillo, Catamayo, pero lo que buscamos trabajar en sembríos para exportación, no solo quedarse en lo local. El ciclo de crecimiento es corto, únicamente se requiere de un año y medio para la primera cosecha”, acotó.