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Joven ecuatoriano va por el premio de Stockholm Junior Water Prize

Con un proyecto tecnológico que ayuda a la detección de conexiones clandestinas de agua, el estudiante Matías Canchig competirá en Suecia con su prototipo construido en seis meses. Él es el finalista de entre 33 proyectos presentados en Ecuador que busca la igualdad en el acceso al agua.

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En el proyecto hicieron una encuesta a 34.283 personas que viven en Machachi, el 50% de las personas en el sector rural no cuenta con servicio de agua. Esta situación conmueve al joven investigador, quien confía en que el trabajo investigativo cumpla con los requisitos y logre triunfar.
En el proyecto hicieron una encuesta a 34.283 personas que viven en Machachi, el 50% de las personas en el sector rural no cuenta con servicio de agua. Esta situación conmueve al joven investigador, quien confía en que el trabajo investigativo cumpla con los requisitos y logre triunfar.
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Matias Canchig Sambache de 16 años, por iniciar el segundo año de bachillerato en el colegio La Salle de Conocoto, en el cantón Mejía, provincia de Pichincha. La desigualdad por el acceso al líquido vital en las familias de su cantón, lo llevó a desarrollar una investigación y posterior, crear una tecnología.  

Durante 6 meses trabajó en el proyecto Pontus Aqua, un prototipo que realiza un análisis de espectrogramas o señales sonoras que son producidas en las tuberías. El dispositivo cuenta con un generador de vibraciones, un micrófono omnidireccional, interfaz Scarlett 18i20 y el software libre REW.

Investigación de campo en su ciudad

A lo largo de su trabajo investigativo, tuvo tres tutores, uno de ellos su tío que le recomendó las conexiones clandestinas de agua. “Las grandes empresas acaparan con toda la presión de agua: allí se llena el tanque en 3 minutos, mientras en la parte alta en familias de escasos recursos tarda más de 7 minutos”, comenta Canchig.

Lo que más llamó la atención de Matías, es que, en el sector rural, muchas personas no cuentan con el servicio de agua potable lo que genera un riesgo para la salud. “Pude constatar que el 50% de la población aún consume agua de ríos, acequias, canales e incluso agua estancada”, añade.

Él vive en Machachi, conocido como el “Valle de los Nueve Volcanes” y cuando va a su finca en su caballo, observa que las personas hacen uso del agua, misma que proviene de la parte alta, pero más arriba lavan productos agrícolas y el líquido que se consume abajo ya no está en óptimas condiciones y eso ya cambia a la igualdad de acceso para todos.

El trabajo de Matías fue seleccionado de entre los 33 proyectos presentados en el país. El adolescente quedó finalista y participará en la cuarta edición del concurso Junior Water Prize (JWP) como representante de Ecuador en la competencia internacional Stockholm Junior Water Prize, que se realiza anualmente durante la Semana Mundial del Agua en Estocolmo, Suecia.

Tecnología en el prototipo

Durante el proceso investigativo, el aparato que cuenta con 27 micrófonos logró detectar 55 conexiones clandestinas entre diciembre del 2021 y marzo del 2022 en la ciudad de Machachi, determinando una afectación significativa al acceso igualitario del agua. Con el invento primero se seca el tubo con una esponja que está atada a un alambre y luego se introduce el micrófono omnidireccional de ocho milímetros que le permite caber en cualquier tubería.

Luego se envían vibraciones con una especie de pistola y al momento que estas chocan con las llamadas tés que se utilizan para realizar conexiones clandestinas rebotan en tres ecos (menor, medio y mayor). Si el eco es mayor significa que hay una conexión clandestina. “Mi prototipo cuesta $600 y está pensado para que los Gobiernos autónomos descentralizados puedan adquirirlo sin afectar sus presupuestos”, dice.

En el proyecto hicieron una encuesta a 34.283 personas que viven en Machachi, el 50% de las personas en el sector rural no cuenta con servicio de agua. Esta situación conmueve al joven investigador, quien confía en que el trabajo investigativo cumpla con los requisitos y logre triunfar.  

Añade que en cantones como Mejía el problema de las conexiones clandestinas es bastante fuerte, ya que de cada diez tomas de agua 4,3 son ilegales y, además, se ha detectado que de cada conexión clandestina se desprenden otras microconexiones. “El vecino le roba a otro vecino que ha hecho una conexión clandestina”, dice.

A un futuro, en caso de triunfar o no, pretende poner a disposición de los Gobiernos autónomos para poder brindar un servicio de agua a toda la población.

Vinculaciones con la juventud

Belén Vallejo, directora Junior Water Prize Ecuador, menciona que el concurso se basa en proyectos de investigación científica aplicada en jóvenes de entre 15 y 20 años, para la conservación y manejo sostenible del agua con diferentes temáticas referente al agua y su gobernabilidad.

En Ecuador JWP está presente desde 2019, pero a nivel mundial lo hacen desde hace 25 años. “No solo somos un concurso que elige un representante, sino que vemos una manera integral de apoyo a los jóvenes, tener una mejor representación y formar jóvenes líderes en temas de agua en Ecuador”, sostiene Vallejo.

En JWP se han inscrito 92 proyectos presentados en todas sus ediciones sobre la conservación y manejo sostenible del agua, en 20 localidades del Ecuador. Vallejo afirma que impulsar este tipo de iniciativas es importante debido a los problemas que registra el país en lo que respecta al acceso y contaminación del agua.

Apoyo a la investigación

El joven se siente motivado con el proyecto, que es el más grande y en corto tiempo que ha trabajado y ha tenido el apoyo de la Empresa de Agua Potable del cantón Mejía y cuenta con el auspicio de empresas privadas y públicas como: Fondo de Agua para la Conservación de la Cuenca del río Paute, Tesalia, Produbanco a través de grupo Promerica, Fondo de Agua de Quito, Ministerio del Ambiente, Ministerio de Educación, Universidad Regional Amazónica Ikiam, Universidad de las Américas UDLA y otras empresas.

A un futuro, en caso de triunfar o no, pretende poner a disposición de los Gobiernos autónomos para poder brindar un servicio de agua a toda la población. El dispositivo diseñado por el joven ecuatoriano tiene un costo de $ 600, un precio muy por debajo de otros aparatos que existen en el mercado.

Él viajará a Estocolmo el 26 de agosto para participar del concurso el 30 del mismo mes, mismo que entregará un premio económico de $15 dólares al ganador. En el certamen internacional participan otros 35 proyectos, 29 de forma presencial y 6 mediante la virtualidad.