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Habitantes de El Cisne ilusionados con una reactivación económica

La reactivación económica ilusiona a habitantes y comerciantes de la parroquia El Cisne. Varios eventos y actos religiosos se prevén desarrollar en el mes de agosto y se espera la visita de miles de fieles y turistas.

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El mes de agosto de cada año, miles de personas llegan a la parroquia El Cisne, ubicada a 73 kilómetros de la ciudad de Loja, en el Sur del Ecuador.
El mes de agosto de cada año, miles de personas llegan a la parroquia El Cisne, ubicada a 73 kilómetros de la ciudad de Loja, en el Sur del Ecuador.
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Desde 2019, año que inició la pandemia por Covid-19, se vio afectada la economía de habitantes y comerciantes que cada año esperaban esta época, para incrementar sus ingresos o buscar una oportunidad y poder obtener recursos económicos que ayuden en algo a apalear sus necesidades. 

El mes de agosto de cada año, miles de personas llegan a la parroquia El Cisne, ubicada a 73 kilómetros de la ciudad de Loja, en el Sur del Ecuador. Esta fecha es propicia para levantar varios puntos de venta y negocios, algunos regulados por las autoridades y otros en cambio de manera informal. 

Comercio en la parroquia

César Uyaguary, presidente del Gobierno Autónomo Descentralizado de El Cisne, menciona que, aunque no fueron tomados en cuenta por parte de la municipalidad para la distribución y venta de puestos en su parroquia, saben las ventajas y desventajas que se presentarán en el transcurro de estos días.

El tiempo en que se suspendieron los eventos, se evidenciaron efectos por la no presencia de devotos en el Santuario. Sin embargo, desde el mes de mayo la visita de los fieles a venerar a la Sagrada Imagen de la Virgen de El Cisne, se incrementó y levanta expectativas para una reactivación.

El Presidente del GAD El Cisne, dice que más del 80% de los habitantes viven del comercio. Son quienes tienen sus puestos de ventas de velas, reliquias, horchatas, bocadillos, otros alquilan habitaciones o cuentan con casas de hospedaje y los ingresos obtenidos utilizan para comprar a los productores de zonas rurales que llegan a distribuir sus producciones como: queso, quesillo, yuca, plátano, frutas, etc.

Más del 80% de los habitantes viven del comercio y son quienes tienen sus puestos de ventas de velas, reliquias, horchatas, bocadillos, etc.

El pasado fin de semana se volvió a tener la afluencia que antes de la pandemia llegaban a la parroquia. Los parqueaderos no daban espacio para los vehículos de los visitantes y las vías también colapsaron. Ese movimiento crea ilusiones de que todo cambiará.

Capacitaciones a vendedores

Uyaguary comenta que, en coordinación con el Departamento de Turismo del Municipio de Loja, brindan capacitaciones a negociantes y agrupaciones de comerciantes establecidos legalmente, para que ofrezcan un buen servicio a los fieles y turistas que arriben hasta el Santuario. “Desde 2019 como GAD hemos trabajado en implementación de credenciales y uniformes a nuestros comerciantes para que el turista tenga seguridad al adquirir un producto”, acota.

Más de 400 puestos se habilitaron en la parroquia para que asociaciones y pre-asociaciones oferten sus productos desde el 1 al 20 de agosto. Puntos de venta de horchata, bocadillos y comida son los más disputados, seguidos por los de ropa. Estos últimos son los informales que llegan a la zona por esta temporada.

Con quienes forman parte de las asociaciones de: Horchatas, Velas, Cirios, Reliquias Agua del Milagro y otros sectores agremiados, se ha venido trabajando constantemente. La idea es ofrecer una atención adecuada y que los visitantes se lleven una buena imagen, ya que se estima recibir entre 5 mil y 8 mil personas por día.

Puntos de venta autorizados

Paola Chuncha, es presidenta de la Asociación de Horchatas que agrupa a 45 socias desde hace 20 años y ofrecen sus productos en tres sitios ubicados en la parroquia El Cisne: la Plaza, el Museo y la Loma. En estos lugares autorizados por la autoridad, han sido capacitados para el expendio de horchatas, café, morochos arroz y empanadas.

Señala que recibieron varios cursos para la manipulación de alimentos y mejorar las presentaciones ante los clientes. “Estamos seguros que esas acciones nos permitirán mejorar nuestra atención y tener mayores ingresos. También tenemos temor de los nuevos contagios y por eso estamos protegidos con mascarillas”, menciona la líder.

Como mujeres emprendedoras y trabajadoras están ilusionadas y con ganas de volver a trabajar. Saben que fueron momentos difíciles durante la pandemia por Covid-19, pero la reactivación les da esperanza de generar recursos para solventar gastos y necesidades, aunque enfatiza que los precios se mantienen, pese al incremento de algunos productos.

Son más de $3 millones de dólares que se mueven durante estas festividades. Sin embargo, Uyaguary, sostiene que esa cantidad es muy distante a lo que realmente gira la economía, dado el caso que hay negocios que llegan para los días más concurridos. Además, el ingreso al Santuario, son ellos los que manejan esos recursos de manera autónoma.

Comercio informal

Cristina es una comerciante informal, recorrió la zona, encontró un espacio a lo largo de la vía de ingreso a la parroquia y ubicó unos puntales, cerró el lugar con plástico y puso unas planchas de zinc en el techo, con el temor de que el viento pueda destruir su kiosco. Ella es parte del grupo de vendedores informales.

Dice que ofrecerá comidas y para preparar los alimentos también es un dilema. No cuenta con agua, pero indica que sus hijos le ayudarán a llevar el líquido de una casa, en donde cancela para obtener el agua y poder ofertar sus preparaciones. “Es mucho tiempo que hemos esperado para poder trabajar y aprovechar que mucha gente llega a ver a nuestra madre. Ella nos bendecirá a todos”, manifiesta la ilusionada mujer.

Atractivos y necesidades de la parroquia

La idea como institución parroquial es también brindar un servicio de guías turísticos a través del proyecto “El Cisne se muestra al mundo”, con el objetivo de vender una imagen del sector con sus atractivos turísticos como: Mirador la Concha, Columpio de 6 metros en el barrio La Betania, Escalinatas de la Cruz con la imagen de la Virgen de El Cisne y en el sector La Loma un corazón gigante de 5 metros con la lectura “Yo amo a El Cisne”.

La reactivación económica ilusiona a habitantes y comerciantes de la parroquia El Cisne. Varios eventos y actos religiosos se prevén desarrollar en el mes de agosto y se espera la visita de miles de fieles y turistas.
Algunos espacios fueron intervenidos para mostrar una mejor imagen de la parroquia.

Sin embargo, también existen problemas. “No porque recibimos a miles de personas, quiere decir que nos llenamos de dinero”, dice César Uyaguary. Comenta que la parroquia tiene serios problemas como el abastecimiento constante de agua potable para estas fechas. Además, de la poca intervención de las autoridades en dar un cambio y beneficie a los visitantes. Por ejemplo, la falta de baterías sanitarias.

A esa problemática se suma que no han recibido obras y las que actualmente se generan, es por la intervención directa del GAD Parroquial. La autoridad concluye que con el movimiento económico que cada año genera la parroquia, esta debe ser atendida y ser la más importante del cantón y no “estar entre las ultimas como lo están siendo ahora” concluye.