Según el ministro de Economía, Pablo Arosemena, hasta finales de 2022 se gastarán $3.800 millones en subsidios a los combustibles. Ese monto supera presupuestos anuales en sectores prioritarios como seguridad o educación, los cuales fluctúan entre $3.200 millones y $3.380 millones.
Esos valores subsidiados mantienen a la mayoría de la ciudadanía contenta porque las gasolinas son baratas, pero eso desincentiva cualquier tipo de mejora de calidad, según explicó Andrés Romero, economista.
Calidad entre euro 4 a euro 6
El resultado es que, aunque más del 60% de los vehículos en el país necesita gasolinas con calidad entre euro 4 a euro 6, solo un mínimo porcentaje (2,4%) utiliza el combustible de 92 octanos y menor cantidad de azufre (gasolina súper).
Según información de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), se registra un 47% de vehículos euro 5, un 22,3% con euro 4 y 3,4% con euro 6. Los vehículos con euro 3 están en un 26,8%.
Solo en este último caso estarían los autos que, en teoría, pueden funcionar sin problemas con un combustible de entre 83 y 85 octanos, es decir, con el equivalente a la gasolina extra y eco país. En el caso de los vehículos híbridos, el 55,1% tiene especificaciones técnicas de euro 6; mientras un 33,4% está con euro 4.
Actualmente, los nuevos vehículos que se están produciendo cada vez tienen más altos estándares sobre la gasolina que se debe utilizar. Incluso autos de $20.000 o menos tienen especificaciones euro 5 o euro 6, es decir, un combustible de mejor calidad no es solo requisito para los vehículos llamados de alta gama por su alto costo.
Por eso, las malas gasolinas que se venden en el país han provocado que, antes de comercializar los autos, en gran parte de los casos se hagan modificaciones costosas para evitar mayores daños en el motor y la vida útil.
Combustible de mejor calidad
En términos generales, cuando el auto está diseñado para tener un combustible de mejor calidad y se utiliza uno de más baja calidad, el motor puede reportar problemas de desempeño, daños, reducción de la vida útil. En caso de reparaciones, el dueño podría llegar hasta perder las garantías.
Desde el 25 de agosto de 2022, a través de un plan piloto en Guayas, Esmeraldas y Los Ríos, salió a la venta una gasolina extra de mayor calidad y octanaje. Bajo el nombre de Ecoplús 89, y con un 8% de etanol en la mezcla, esta gasolina busca ser el punto de partida para impulsar un nuevo tipo de consumo en el mercado interno.
El precio inicial es de $3,89 por galón, pero irá fluctuando al igual que la súper, de acuerdo con los precios internacionales. En otras palabras, el Gobierno de Guillermo Lasso y Petroecuador están probando si hay demanda para un combustible “más amigable con el ambiente” y los motores de la mayoría de los vehículos; pero a un costo sin subsidio estatal.
Según Fausto Ortiz, exministro de Economía, la demanda de la Ecoplús 89 podría llegar a los 200 millones de galones en 2023. De ese total, 20 millones saldrían de los 80 millones del actual consumo anual de súper; otros 120 millones llegarían desde los consumidores de súper que se pasaron a extra cuando el precio por galón se disparó; y finalmente 60 millones más de consumidores de extra de siempre, pero que está dispuestos a pagar más por un mejor combustible.
La gasolina súper representaba el 9% del mercado de combustibles en 2017. El consumo ha bajado al 2,4% en 2022 de la mano de los altos precios. Actualmente, el subsidio por galón de eco país llega a $1,57; mientras para la extra suma $1,21 por galón.
Cambio en la distribución de gasolina
En este escenario, la Ecoplús 89 es un paso hacia el camino correcto. Hasta noviembre de 2020, la gasolina extra y eco país era de 87 octanos, pero con el decreto 1183 bajaron a 85 octanos. Con la Ecoplús 89 se estaría corrigiendo este deterioro en la calidad. Sin embargo, Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados de Petróleo (Camddepe), puntualizó que el nuevo producto llegaría a 200 partes por millón de azufre, cuando los estándares internacionales (de euro 4 para arriba) establecen que no debería ser mayor a 10 partes por millón de azufre.
En todos los casos, el fabricante recomienda qué combustible se debe consumir para evitar problemas mecánicos en cada tipo de vehículo. Para obtener esta información puede abrir la tapa del depósito en donde se carga la gasolina y leer las especificaciones técnicas o consultar el manual de propietario del vehículo.
La Hora