Un hogar tipo, según los parámetros del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), está compuesto por cuatro miembros, de los cuales 1,6 personas ganan el salario básico, que es $ 425 al mes.
Cuenca y Guayaquil fueron las ciudades más caras, con una canasta básica de $ 775 en junio de 2022. Mientras que en Santo Domingo adquirir la canasta fue más barato, pues costaba $ 694.
Incremento de dinero
No es lo único que ha subido de precio, según el INEC. Los hogares ecuatorianos deben destinar $ 3,70 más a cereales, incluido el pan, lo que ha elevado la factura hasta $ 52 al mes. Para la leche y otros productos lácteos, un hogar debe destinar $ 38, cuando hace un año requería $ 35.
En el mismo segmento de alimentos, los hogares necesitan $ 40 para cubrir sus necesidades de compra de tubérculos, legumbres y verduras; $ 5 más que hace un año. En total, el costo de la canasta básica fue de $ 751 en junio de 2022, es decir, un incremento de $ 41 frente a igual mes del año pasado.
Hay dos factores que explican ese aumento. El primero es el alza de precios de los insumos importados, debido a la crisis logística mundial. A esto se sumó la invasión rusa a Ucrania.
Rusia es el primer exportador de trigo del mundo y Ucrania, el cuarto. Además, Ucrania provee más del 54% de las exportaciones mundiales de aceite de girasol. Como consecuencia, el precio del aceite casi se duplicó entre junio de 2022 e igual mes del año pasado.
El director de investigaciones de Inteligencia Empresarial, Juan Javier Jarrín, explica que en julio de 2022 es de esperar un ajuste a la baja de los precios, luego de que el paro nacional finalizó, aunque esta reducción no será tan significativa. Según el INEC, el ingreso promedio de los hogares alcanzó los $ 793,33 en junio de 2022, lo que no solo cubre el costo de la canasta básica, sino que hay un excedente de $ 42,30.

Familias no pueden cubrir niveles para canasta
De acuerdo con el informe sobre inflación y tasas de interés de la calificadora de riesgo Moody’s, la alta inflación, que reduce los salarios reales, provoca una caída del consumo e impacta de forma desproporcionada a los hogares de bajos ingresos.
La calificadora dice, en ese estudio del 18 de julio de 2022, que persiste el riesgo de que el alza de precios provoque nuevo descontento social en los países de América Latina.
Para Jarrín, la falta de empleo adecuado, donde se gana al menos el salario básico de 425 al mes, hace que no todas las familias puedan cubrir en esos niveles la canasta básica. Según un estudio de Inteligencia Empresarial, un 66% de hogares o siete de cada 10 familias en el país no tienen los ingresos suficientes para cubrir la canasta básica.
Fuente Primicias