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IV Eje Vial olvidado por cada Gobierno de turno

Desde 1998, fecha en que se firmó la paz entre Ecuador y Perú, la región Sur del país y parte de la Amazonia, espera la construcción del corredor binacional o también denominado IV Eje Vial, uno de los compromisos para la dinamización y reactivación económica de los dos países. El próximo 26 de octubre de 2022 se cumplen 24 años de espera.

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IV Eje Vial olvidad por cada Gobierno de turno
IV Eje Vial olvidad por cada Gobierno de turno
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El IV Eje Vial empieza en su primer tramo en Loja, parroquia Vilcabamba, de 101 kilómetros, hasta el sector Bellavista del cantón Chinchipe. Mientras que el segundo tramo de 53 kilómetros comienza en Bellavista y se extiende hasta el Puente La Balsa, pasando por Zumba, en la provincia de Zamora Chinchipe.

Hasta la fecha, cerca de 24 años, han pasado más de cinco presidencias del lado ecuatoriano y ninguno le ha dado la importancia debida y hoy el paso fronterizo sigue incompleto. Del lado peruano, pese a tener el triple de kilómetros, ya han sido intervenidos desde el Puente La Balsa y únicamente esperan a Ecuador, para fortalecer el tema gastronómico, turístico y comercial binacional con el intercambio de mercadería.

Compromisos incumplidos

El compromiso de hace 24 años fue construir el corredor vial de integración binacional de 690 kilómetros en total, de los cuales 154 pertenecen al territorio ecuatoriano y el resto, cerca de 536 kilómetros, a la parte del Perú.

El IV Eje Vial descongestionaría las fronteras en Zapotillo y Macará. Además, servirá para el desarrollo y crecimiento de Loja y Zamora, específicamente de Palanda, Chinchipe y la zona Suroriental del cantón Loja.

Francisco Alvarado, analista de la Ingeniería Civil, señala que el compromiso binacional ha quedado solo en papeles y no es ninguna novedad que cuando hay este tipo de proyectos viales para el Sur del país o para la Amazonía, exista el abandono de las autoridades nacionales.

Para Alvarado, esta vía, no solo es importante porque descongestionaría las fronteras en Zapotillo o Macará, al tener más gente que circule desde Perú a Ecuador y viceversa, sino que servirá para el desarrollo y crecimiento de los pueblos de Palanda, Chinchipe de la provincia de Zamora Chinchipe y también para Loja, como Yangana, Vilcabamba, Quinara, Malacatos, entre otros.

El primer tramo desde Vilcabamba a Bellavista tiene 85% de intervención, debido a que existen trayectos no concluidos por fallas, deslaves o movimiento de tierras.

Producción estancada

Desde estos pueblos amazónicos hay una serie de producción que necesita ser comercializada como: la yuca, chonta, papaya, plátano, guineo, naranja, mandarina, pero no pueden llegar a los mercados por falta de conectividad.

Reconoce que el Perú en el mismo período haya terminado la vía hasta el Puente La Balsa, pese a tener cuatro veces más de longitud. “Acá no son más de 154 kilómetros y ni eso avanzan a construir en 24 años, lo que denota que no hay compromiso de los gobiernos de turno con las provincias pequeñas como Loja y Zamora”, dijo.

El primer tramo desde Vilcabamba a Bellavista tiene 85% de intervención, debido a que existen trayectos no concluidos por fallas, deslaves o movimiento de tierras. En 2016, la empresa Técnica General de Construcciones, contratada en 2008 para ejecutar el proyecto, abandonó los trabajos por falta de recursos de parte del Estado. Por más de seis años sigue pendiente la colocación de pavimento en varios trayectos, señalización y construcción de puentes. Este tramo terminó costando al Estado cerca de $150 millones de dólares.

Actualmente, el punto de mayor análisis es el último tramo de 53 kilómetros, donde no existe intervención y la carretera sigue siendo un camino de tierra. El pedido de construcción ha llegado desde diferentes sectores, como comerciantes, habitantes, transportistas y autoridades, quienes siguen con el sueño de tener una vía de primer orden.

Esperan crédito y acuerdos

Actualmente, se habla de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo de más de $128 millones de dólares, que quedó listo en la presidencia de Lenin Moreno, pero hasta la fecha no se ha concretado y actualmente el proyecto sigue en manos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

Alonso Cueva, defensor del proyecto, menciona que este plan es importante para el Sur del país. Actualmente, está pendiente la construcción de 53 kilómetros, pero no hay fecha, pese a los compromisos desde el 2014, es decir, hace 8 años que hablaron de la iniciación. Ahora, existe un acuerdo entre la Prefectura de Zamora y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) para que se haga cargo el Gobierno Provincial y pueda ser construida por la Empresa Pública de vialidad Vialzachin adscrita a la institución, pero no hay un convenio firmado.

En tiempos de lluvias los vehículos se han quedado atascados en el lodo, en deslaves y no han avanzado a llegar a sus destinos. Pero nada de aquello hace que las autoridades hagan lo posible por brindar a esta zona una vía de calidad.

La Hora