Uno de los objetivos principales del Gobierno es disminuir el déficit fiscal, que en 2023 llegará a $2.630 millones. Esto ocurre porque el Ecuador tiene un presupuesto deficitario, es decir, que los ingresos son insuficientes para cubrir sus gastos. Por ello, ha tenido que sacrificar la obra pública.
Crecimiento sostenido de economía
Según el ministro de Economía y Finanzas, Pablo Arosemena, la reducción del déficit permitirá “mantener el orden fiscal y consolidar un crecimiento sostenido de la economía y que se genere más empleo”. Además, el gobierno de Guillermo Lasso busca incentivar la inversión privada para que se realicen diferentes obras en el país.
La suma global del PAI para 2023 llega a $1.871,4 millones. Este rubro tiene un incremento de apenas $800.000, si se compara con el PAI que fue presupuestado para el año 2022, que alcanzó los $1.870,6 millones.
Según la proforma presupuestaria, el PAI contiene 321 proyectos validados por la Secretaría Nacional de Planificación. Entre los más relevantes están la reestructuración integral de infraestructura educativa, con un presupuesto de $95 millones; un proyecto para la creación de vivienda, con $50 millones asignados; reconstrucción por el terremoto de 2016, con $76,8 millones.
En este rubro también se contemplan los recursos destinados a financiar la Estrategia Nacional Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, que ha sido la bandera de lucha de este Gobierno. El monto destinado es de $31,9 millones.
Ejecución de los montos presupuestados
Oswaldo Landázuri, analista económico, dijo a diario El Comercio, que el Plan Anual de Inversiones ha sido la válvula de ajuste fiscal desde el gobierno de Lenín Moreno (2017-2021) y se mantiene en el gobierno de Lasso. Según él, lo ideal sería que se reduzca el gasto corriente de salarios, pero eso no se ha conseguido. En 2023, el monto para sueldos del sector público es de $9.886,7 millones, un incremento del 8,7% frente al presupuesto de 2022.
Para el analista, una de las preocupaciones es la baja ejecución de los montos presupuestados. En el 2022 se destinó inicialmente $1.870,6 millones para el PAI. Luego, Finanzas lo incrementó a $2.800 millones. Sin embargo, el monto ejecutado entre enero y septiembre de este 2022 fue de apenas $610 millones, es decir, 21% del presupuesto, de acuerdo con el análisis del Observatorio de la Política Fiscal.
En total, la proforma del PGE 2023 suma $31.503 millones. Esto es, un incremento de 3,5% frente al Presupuesto proyectado para 2022, que es de $30.430 millones, sin incluir la importación de combustibles.
El Gobierno elaboró la proforma 2023 con un precio de exportación del crudo ecuatoriano de $64,8 por barril. Optó por mostrarse conservador en sus previsiones sobre el precio del petróleo, debido a la volatilidad de esta materia prima.
En la proforma se ha considerado un volumen de producción anual de 187,9 millones de barriles, equivalentes a casi 515.000 barriles diarios. Se trataría de un volumen de producción similar al del 2018 (517.000 barriles diarios), pero muy superior al de 2021 y enero-agosto 2022, que tiene un promedio de 474.000 barriles diarios.