Una pirámide de cimientos de hormigón con una estructura de tallos de bambú que están unidos por fibra de carbono, sobresale en lo más alto del embalse Mazar. Artesanos y profesionales de Azuay, Esmeraldas, Manabí y Pichincha fusionaron sus conocimientos para construir este atractivo que está dando la vuelta al mundo como un símbolo de paz.
Pirámide en miniatura
En la hostería existe un domo en el que se encuentra una pirámide en miniatura, similar a la construida con bambú. Su construcción no fue nada fácil a pesar de que duró alrededor de tres meses. Se necesitó de pruebas en laboratorio, además de una gama de estudios arquitectónicos y de ingeniería para determinar sus diseños que permitan su edificación.
La estructura está cubierta por una fachada constituida por un armazón de pino y láminas de policarbonato. La cima de la pirámide se caracteriza por un vidrio templado y laminado que pesa cerca de 1,5 toneladas. El cristal se colocó de forma manual en lo alto de la estructura. Se utilizaron rieles metálicas que fueron impulsadas por la fuerza de los trabajadores.
Adornos tallados en troncos
Los accesos a la pirámide están adornados por bancas y figuras de animales, especialmente aves talladas en troncos. De la misma manera, se pintó un mural artístico con acrílicos y resina sobre un paisaje. La obra simboliza una especie de puerta de entrada hacia el interior de la estructura, informa diario El Mercurio.
Los esposos Larson, oriundos del estado de Colorado de Norteamérica (EE.UU.) llegaron desde hace siete años a la parroquia Dug Dug. Se enamoraron de la parroquia por sus paisajes y clima. Ellos implementaron su hostería medicinal, con la que, también han podido realizar labor social a favor de los más necesitados.
Asimismo, se proyectan la implementación de un circuito de 12 pirámides de bambú similares a la construida en Paute en diferentes partes del mundo. Para el efecto, cuentan con el respaldo de otras personas extranjeras y de posibilidades económicas.