Al desagregar los montos se observa que el endeudamiento externo es el que más subió. Esto fue debido a lo prestado por multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros.
La deuda pública agregada, que incluye todas las obligaciones del sector público no financiero, llegó a $74.030 millones en junio de este año. $46.455 millones corresponden a deuda externa y $27.575 millones, a interna.
Deudas con multilaterales
A junio de este año, la deuda con estos organismos asciende a $22.310 millones, un incremento de $3.486 millones desde el mismo mes del año pasado.
Por ejemplo, en junio pasado, el Directorio del FMI aprobó el desembolso de $1.000 millones, tras la revisión de metas del programa acordado con Ecuador en 2020 y renegociado un año después. Para diciembre de este año está previsto un nuevo desembolso de $700 millones, si el Gobierno alcanza otras metas.
El Ministerio de Finanzas explicó que el Ecuador tiene un presupuesto deficitario, es decir, los ingresos no son suficientes para cubrir los gastos que tiene el país. La diferencia entre ingresos y egresos se cubre con préstamos.
Ecuador lleva más de 10 años con un déficit fiscal consecutivo; en 2008 fue el último año en el que se registró un superávit. En 2014 y en 2020 se registraron los peores déficits históricos, por encima de $6.000 millones. Este 2022 se calcula que habrá un déficit cercano a $2.300 millones.
De esta manera el Ecuador culminaría con éxito el programa suscrito con el FMI y debería buscar nuevos financistas. El Gobierno no descarta volver a pedir otros préstamos a los multilaterales.
Intereses y deudas de años anteriores
A este monto hay que sumarle los recursos que se necesitan para cubrir los intereses y deudas de años anteriores, con los que llegan a $10.861 las necesidades de financiamiento para este 2022, según el análisis de Jaime Carrera, director del Observatorio de la Política Fiscal.
Estos montos se cubren con deuda, que puede venir de multilaterales, bancos u otros gobiernos, a través de la emisión de bonos. Según el Ministerio de Finanzas, la deuda puede ser buena o mala, dependiendo de las tasas y plazos con los que se consiga.
En este momento es muy complicada la emisión de bonos para el Ecuador, ya que el indicador riesgo país se ubicó en 1.446 puntos el viernes pasado. Este índice se disparó con las movilizaciones de junio del 2022. Hasta esa fecha, Ecuador mantuvo un promedio de 800 puntos desde abril del 2021.
Este índice mide la probabilidad de que una nación pague o no sus deudas. Mientras más alto es el índice, hay mayores posibilidades de que caiga en mora. Si el Ecuador emitiera bonos en este momento, tendría que pagar una tasa de interés sobre el 16%.
Tasas de los créditos multilaterales
Por ello, es más probable que Ecuador se siga endeudando con los organismos internacionales. La tasa de los créditos multilaterales es de 2,5% en promedio. El monto de la deuda agregada, externa e interna, llega a $74.030 millones, esta equivale al 67,5% del producto interno bruto (PIB) de Ecuador, según datos del Ministerio de Finanzas.
La economía del Ecuador sobrevive con los ingresos tributarios y petroleros. Los primeros son permanentes y los segundos, variables. El Gobierno no puede hacer una planificación en base a ingresos variables, sino que debe hacerlo en base a la recaudación. Pero los ingresos por tributos no logran cubrir los gastos corrientes, que la mayoría son sueldos y salarios públicos.
El Gobierno, bajo esa regla, tiene que apalancarse en ingresos variables, como es el del petróleo y tomar deuda. Este año, para bajar el déficit fiscal la estrategia ha sido reducir el gasto de capital, que es inversión pública. Pero para el próximo año (2023), el Gobierno ya ha manifestado la idea de colocar nuevamente bonos en el exterior. Más deuda.
El Comercio