Un vehículo tarda cerca de siete horas en recorrer 400 kilómetros en Ecuador. En cambio, esa misma distancia en Francia representa casi la mitad del tiempo. Para llegar a esas conclusiones, el FMI usó la herramienta Google Maps. Con ella estableció el tiempo promedio que tardan los vehículos en transitar trayectos de más de 80 kilómetros.
Mayores tiempos de viaje en Ecuador responden a que la velocidad promedio de las carreteras oscila entre 30 y 60 kilómetros por hora. En cambio, en varios países de Europa, Norteamérica y Medio Oriente la velocidad promedio de las autopistas es de 91 a 110 kilómetros por hora.
Tiempos de viaje dependen de las carreteras
El análisis se hizo en 162 países. El FMI explica que los tiempos de viaje dependen de la calidad de las carreteras. Por eso, el FMI recomienda a los países «planear y evaluar su infraestructura y el valor de sus futuras inversiones en carreteras”.
El Gobierno de Guillermo Lasso ha destinado $24 millones para vialidad entre enero y mayo de 2022. Eso equivale a la mitad de la inversión que transfería a vialidad en ese mismo período de 2019, es decir, antes de la pandemia de Covid-19.
La velocidad de las vías en el mundo puede disminuir y los tiempos de viaje aumentar si se consideran otras variables, como la seguridad vial o el tráfico, agrega el reporte.
También influyen los desafíos de ingeniería de construir carreteras de calidad en terrenos diversos y difíciles. En el caso de Ecuador, las condiciones geográficas, junto a la falta de recursos, han retrasado la construcción de una de las carreteras más importantes, la que conecta a las ciudades de Quito y Guayaquil.
Inversión para conectar Quito y Guayaquil
Para construir esa vía, que uniría a las regiones Sierra y Costa, el país necesita más de $1.575 millones, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
«Las carreteras de alta velocidad, que pueden transportar mercancías a clientes en mercados lejanos, aumentan la productividad, reducen la pobreza y contribuyen de manera importante para que el desarrollo económico sea sostenible e inclusivo», concluye el FMI.
Las carreteras en buen estado, que disminuyen los tiempos de viaje, promueven: Acceso a servicios sociales y económicos; integración del mercado interno; mayor comercio exterior; productividad y empleo.
El FMI dice que «las vías más lentas están en los países más pobres, lo que es un obstáculo para su desarrollo».
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