Las organizaciones indígenas plantearon siete inquietudes al Gobierno Nacional y las respuestas fueron expuestas durante el día 0; es decir, en el primer encuentro de la mesa de fomento productivo. La reunión duró más de tres horas, en la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Las organizaciones señalaron que con esto se busca que controlen los precios de productos, que cuenten con un valor agregado y que se garantice un mayor acceso de productores a mercados sin intermediarios.
Coincidencia en negociaciones
La idea es que se defina una canasta básica asequible, según Samuel Lema, dirigente de la organización de los Indígenas Evangélicos en el Ecuador (Feine).
El Gobierno se mostró de acuerdo con esa postura. El ministro de Producción, Julio José Prado, indicó que hay una coincidencia absoluta de que la agricultura en Ecuador, sobre todo la campesina y familiar de las zonas rurales, ha sido abandonada.
Y anticipó que el martes 23 de agosto de 2022 presentarán el plan de acción y una política de Estado para poder enfrentar los temas de la ruralidad y de la agricultura campesina. Algunos aspectos ya se están definiendo, pero se requiere que unos sean a corto plazo y otros a largo plazo; sin embargo, eso se discutirá en la siguiente reunión.
Margarita Arotingo, dirigente de la Fenocin, sostuvo que la petición para que se excluya a los TLC de la agricultura familiar campesina se basa en que esos acuerdos hacen daño. Habló de una monopolización en los productos a gran escala, ya que los pequeños productores no pueden competir, pues los insumos les generan más costos que ganancias.
Costos de producción para el arroz
En ese sentido, el sector pidió que se revisaran esos temas en los costos de producción para el arroz, las papas y la cebolla. Sin embargo, Prado comentó que habrá temas en los cuales se harán contrapropuestas. Los que no estén al alcance del Gobierno van a depender de leyes locales o internacionales.
Prado señaló que los acuerdos comerciales tienen que negociarse bien, midiendo las sensibilidades agrícolas. En ese sentido se presentará una propuesta. Aunque recordó que la política del Gobierno es abrir más mercados, crear más oportunidades, dado que el 90% de empresas que exportan en Ecuador es de pequeños y medianos productores.
El Ejecutivo también planteará una política específica de fomento agrícola para las zonas campesinas en todo el país, cómo mejorar el acceso a créditos, herramientas, materias primas, abono y demás insumos para el sector. Habrá una propuesta en cuanto al control de precios, mejores márgenes, lucha contra el contrabando e informalidad, agregó el Secretario de Estado.
Planes a futuro
El ministro de Agricultura, Bernardo Manzano, informó que se está trabajando en la subvención del costo para la urea y también en el Plan Semillas, en el que se incluyen agroquímicos, herbicidas y fungicidas que tendrán una subvención de un 50% hasta un 70%.
El acceso a la tierra es otro tema que solicitaron los dirigentes indígenas. La agricultura comienza con poseer los documentos de propiedades. “Es importante para acceder a los beneficios que tiene el Gobierno. Se han entregado 20 000 títulos de propiedad y eso continuará, según Manzano.
En cuanto a créditos para la actividad agrícola, sostuvo que cerca de $94 millones se han otorgado a más de 34.000 personas. “Existe un cronograma establecido para las seis mesas que nos faltarían; y dentro de los 90 días tienen que darnos las respuestas a los 10 puntos planteados en ellas”, insistió Arotingo.
El Comercio