El 15 de marzo pasado se celebró el Día Internacional de la Carne de Cerdo; una proteína cuyo consumo va en aumento en Ecuador y se ubica en la segunda más consumida desplazando aparentemente a la de res, aunque aún muy lejos de la de pollo que, según cifras de la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (Conave), ocupa el primer lugar con 27 kg por ecuatoriano al año.
Cifras de consumo
En tanto, la contienda por el segundo puesto se concentra en cifras recientes proporcionadas por la Asociación de Porcicultores del Ecuador (ASPE), que revelan que el consumo per cápita de la carne de cerdo en el 2022 se ubicó en 11,44 kg, cifra que sobrepasa por más de 3 kg al actual consumo de carne vacuna que se sitúa oficialmente en 8 kg, según indicó Enrique Baquerizo, presidente de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos.
Sin embargo, Baquerizo es cauteloso sobre las cifras señaladas por el sector porcícola. “No creo que el consumo de carne de cerdo haya superado al consumo de carne de bovino, porque en el Ecuador no hay tantos cerdos como bovinos y aparte, para saber el consumo per cápita se tiene que hacer un censo y no se ha hecho ninguno”, explicó Baquerizo a diario El Universo.
Por su parte, Estefanía Loaiza, directora ejecutiva de ASPE, explicó que la cifra fue calculada en conjunto con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG); y que el punto de partida del cálculo para establecer el consumo per cápita fue la producción anual de carne de cerdo en el país.
Producción de animales
“En 2022, Ecuador registró 206 millones de kilos de producción de carne de cerdo. Esta cifra se divide para los 18 millones de ecuatorianos, lo cual da como resultado un consumo per cápita de 11,44 kg”, explicó Loaiza, quien agregó que en 2022 se criaron 2,8 millones de cerdos.
Actualmente, según la Asociación, el Ecuador cuenta con un hato total aproximado de 4´300.000 cabezas de ganado, distribuidas en cerca de 280.000 ganaderos a nivel nacional, según el gremio, que aseguró que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), alrededor de 3´000.000 de cabezas de animales se encuentran destinadas a la producción de carne y doble propósito.
En tanto, ASPE indicó que el 63% de esta producción de carne de cerdo proviene de granjas industriales y que el sector genera al año ventas por $600 millones, que representa el 8% del Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario. Agregó que en Ecuador existen más de 163.000 productores de cerdo, de los cuales el 94% son pequeños.
Sector industrial
No obstante, uno de los principales actores del sector industrial es Pronaca, que este miércoles 22 de marzo cumple 30 años en el mercado con su producto Mr. Chancho. En esas tres décadas, según la firma, el consumo per cápita de carne de chancho creció alrededor del 193% al pasar de una ingesta promedio de esta proteína de 3,9 kg en 1993 a 11 kg en 2022, también con base en las cifras de ASPE.
María Elisa Valenzuela, gerente general de la marca, explica que una de las razones por las cuales el consumo de carne de cerdo se ha incrementado es que, además del crecimiento normal de la población en el país, la clase media se fortaleció, en especial en las últimas dos décadas, pasando del 15 % de la población en 2002 al 24 % en 2022, al citar cifras del INEC.
Tecnificación en crianza
Por su parte, Manuel Salgado, gerente de Negocio Cerdos en Pronaca, resalta la innovación de la industria a través de la tecnificación de la producción, priorizando la alimentación de los animales, la sanidad y los estrictos controles de calidad en todo el proceso de producción, que también contribuyó al incremento del consumo en estos últimos años.
“Nuestros cerdos son alimentados con maíz y soya de la mejor calidad, generando las mejores condiciones para su crianza, y de esa forma, la confianza en nuestros consumidores”, manifiesta Salgado.
“Adicionalmente se van viendo los efectos de campañas y actividades en favor del consumo de la carne de cerdo, en febrero del 2023 se celebró el primer Día Nacional del Consumo de Carne de Cerdo”, indicó Estefanía Loaiza, quien espera un incremento anual de entre el 7% y el 8% en la producción.