En el primer grupo de población están las personas que pueden pagar el precio real de los combustibles, en función de sus ingresos anuales y el tipo de vehículo que posean.
En el segundo está el transporte público y vehículos para realizar actividades productivas, que debe acceder a diésel con un precio fijo de $ 1,75 por galón y a gasolinas Extra y Ecopaís, con precios de $ 2,40 por galón.
Y en el tercer lugar está la población vinculada al agro y a la zona rural, que accedería a un subsidio mayor. El precio del diésel sería de $ 1,50 por galón y el de las gasolinas Extra y Ecopaís de $ 2,40 por galón. Además, los movimientos indígenas plantean fijar cupos para estos beneficiarios.
Información técnica
Hasta el 22 de julio el Gobierno debe presentar la información técnica para establecer la viabilidad, menciona Henry Llanes, asesor invitado por la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin).
Aunque el subsidio al transporte centra las mesas de diálogo, no es el único sector que recibe estos beneficios. En total, hay 11 sectores de la economía que reciben combustibles subsidiados de todo tipo, aunque el de mayor peso es el del transporte.
El sector automotor consume 140.000 barriles diarios de diésel y gasolinas, que representan el 55% de la demanda total de combustibles del país. Entre enero y mayo de 2022, el Gobierno Central gastó $ 883 millones en subsidios al diésel y las gasolinas importadas. Por ejemplo, Ecuador importa gasolina extra a $ 3,83 por galón, según las proyecciones de la petrolera estatal Petroecuador.

Consumo y precio de subsidio
Pero los consumidores solo pagan $ 2,40 por galón, puesto que el precio de este combustible está congelado en ese nivel desde el 30 de junio. La diferencia entre el valor de importación de cada galón y el precio de venta en Ecuador es de $ 1,42, que es lo que el Estado subsidia.
El sector doméstico, que consume gas licuado de petróleo (GLP), también recibe subsidio. El cilindro de 15 kilos de GLP o gas de uso doméstico se importa a $ 12,45. Pero en el mercado interno se expende en $ 1,60. La diferencia de $ 10,85 entre el precio de importación y el precio de venta por cada cilindro es asumida por el Estado. Ecuador consume 37.000 barriles diarios de GLP.
Las centrales termoeléctricas utilizan diésel y residuo como fuel oil subsidiados para la generación de energía de Ecuador. Este sector consume 14.000 barriles diarios de combustibles con subsidio, siendo el fuel oil el de mayor peso, pues representa el 61% del total. El subsidio al fuel oil para el sector eléctrico es de USD 0,96 por galón en julio de 2022, según Petroecuador.
El GLP para el taxismo tiene un precio fijo de $ 0,33 por cada kilo, que está por debajo del precio de importación que es de $ 1,09 por kilo. Es decir, el GLP para el taxismo tiene una subvención estatal de $ 0,76 por kilo.
Otros sectores que se suman al pedido
Cada mes, Petroecuador recibe el listado de camaroneros, de atuneros y de pesqueros artesanales que acceden a un cupo de combustibles con subsidio. Se trata de pequeños productores. Agricultores pequeños también reciben un cupo de GLP subvencionado para secado de granos, como arroz.
En total, el Ministerio de Finanzas calcula que gastará $ 3.158 millones en 2022 en subsidios a todos los combustibles, un 43% más que los $ 2.214 millones transferidos en 2021.
Otros combustibles con subsidio son el asfalto destinado a gobiernos seccionales para obra pública y el jet fuel destinado al sector aéreo en aeropuertos pequeños nacionales, que cubren rutas como Macas, Shell.
Según ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, la tercera reunión de la mesa de focalización de subsidios a los combustibles se reinstalará el 27 de julio.
Fuente Primicias